Los peces de Agua Dulce

Esta es la historia de Martín, un pez pequeño de agua dulce de las de las aguas del Pie de Monte de la Cordillera Oriental. 

Cuando martín nació en el estanque de la Altillanura del río Bita, el Orinoco se estremeció. Todos sabían que era un pez especial. 

Era un pez silencioso y cambiaba de maravillosos colores casa vez que tenía una fuerte emoción.

Entonces, se volvía un hermoso Arco Iris cada vez que sonreía o que volvía de la escuela para mirar el atardecer frente al dique natural del estanque. 

Todos se preguntaban: -Qué le pasa a Martín que se queda como hipnotizado por el sol cambiando de colores ahi como inquieto? Martín sabía muy adentro de su ser de pez que quería ir a ese lugar, a ese espacio que sentía como un llamado de ese otro lado, como un eco profundo e infinito. ¿Qué es esto que siento? Se preguntaba Martín. Así que todos los días en los atardeceres proyectaba un Diseño hermoso de una vida más allá del dique natural frente al estanque.

A todos los demás peces les contaba que atravesaría pronto el Orinoco, ese mismo que se había estremecido cuando Martín nació.

Y cuando contaba la historia de cómo lo hacía, se coloreaba de rojo, naranja, rosas, granates, violetas y azules, verdes y amarillos, magentas y turquesas, de todos los más hermososo colores… sentía, soñaba y amaba el diseño divino de su ser de pez.

Hasta que se llegó el día.
Todos los peces se reunieron en la parte baja de la llanura del Río Bita. 
Entonces Martín convencido de su misión en el mundo y resuelto a recorrer el deseo de su corazón de pez, se aventuró a la cuenca del Río Orinoco. 

Todos lo vieron atravesando la Orinoquía saltando de cordillera en montaña, de llanura en selva, cambiando de colores, sonriendo y fluyendo.

En el curso del gran río se encontró con otros peces que cambiaban de color como él y se sintió parte de un Plan mayor y divino. Martín fue testigo de cómo el Gran Río que admiró toda su infancia se reunía con la confluencia del Río Meta y finalmente… El Gran Océano. El Atlántico.

Todos los peces de colores y Martín, supieron de inmediato cuando llegaron al océano, que el eco y llamado que sentían en su pecho todos los atardeceres en los estanques, venía de aquel lugar. Del centro de aquella inmensa masa de agua: Del corazón del Océano. 

Era tarde cuando llegaron al centro de las fuentes de agua. Supieron que debían desde allí, llamar a otros peces de agua dulce, para que otros corazones de pez participaran de la alegría de hacer parte del majestuoso Océno Cosmico. Ese que les hace ser peces de colores auténticos y únicos en el mar de la vida. 

El plan Alto de todo pez de Agua Dulcees recordar la grandeza como gotas de Agua, en el corazón inmenso del Océano Cósmico.

Regala un pez de Agua Dulce a los peces de agua dulce que conozcas, para que todos recuerden su grandeza y color.

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